03/12
ACTIVIDAD 4.10
Prohibición de los termómetros de mercurio.
En julio de 2007 el Parlamento Europeo prohibía la utilización del mercurio. El abandono del uso del mercurio fue gradual, dejándose de comercializar desde 2009. El 10 abril de 2014 entraba en vigor la prohibición de vender cualquier dispositivo de medición con mercurio, prohibiéndose su uso en toda la Unión Europea.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) también recomendó dejar de utilizar los termómetros de mercurio desde 2013 (pretendían que en este año desapareciera totalmente).
Peligros del mercurio
El mercurio esta considerado como un elemento peligroso para la salud publica. Es una sustancia tóxica que se dispersa con facilidad y permanece en ecosistemas durante años.
Entre los principales problemas que provoca el mercurio:
- Problemas de salud: como daños cerebrales, neurológicos o renales. Afecta especialmente al desarrollo del feto en útero y a los niños de temprana edad. La inhalación de vapor de mercurio produce daños en os pulmones y riñones, en el sistema nervioso, digestivo e inmunológico.
- Problemas en el ecosistema: cuando se tiran restos a la basura, estos pueden acabar en el mar. Esta sustancia tóxica se acumula en los peces, sobre todo en los de gran tamaño, que luego nos comemos. Las cantidades de mercurio ingeridas se acumulan en el organismo sin ser eliminadas. En grandes concentraciones es muy peligroso.
ACTIVIDAD 4.11
Sí el líquido utilizado en un termómetro de vidrio quedase adherido a sus paredes internas, la lectura con ese termómetro no sería correcta, ya que la viscosidad del fluido impide detectar el volumen real que ocupa, al encontrarse parte del líquido adherido a las paredes. Conforme se aumenta la temperatura disminuye la viscosidad del fluido. Si el líquido consigue una fluidez que permita no pegarse a las paredes del termómetro, ofrecerá una lectura correcta ya que podrá determinarse su volumen real.
Conclusión: un líquido muy viscoso no se debe utilizar en un termómetro de vidrio ya que el instrumento de medida no funcionará correctamente.
Si se quedase adherido a las paredes cuando quisiéramos realizar una posterior medida y no ha descendido todo el líquido, al volver a ascender, los restos que se han quedado por encima del líquido nos pueden dar lugar a confusión porque no sabríamos hasta donde ha ascendido realmente el líquido del termómetro.
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